Hacer algo de la nada
Curada por nohacernada.org
Museo de Arte Carrillo Gil, 12 de junio-8 de agosto 2021

Carolina Berrocal, Joelle Meylan, Michelle Saénz Burrola, Pilar Córdoba, Nicole Chaput, Mili Herrera, Larissa Garza, Victoria Núñez Estrada, Mariana Paniagua, Anaís Vasconcelos, Paloma Muy Kuay Nicolai Lee, Alan Sierra, Pierina Másquez, Daniela de la Torre, Sofía Hinojosa, Magali Lara, Carmen Serratos, Sara Serratos, Lic. Sniffany Garnier Odio, Araceli Gutierrez Cervantes.

1.jpeg
2.jpeg
3.jpeg
4.jpeg
5.jpg
6.jpg
7.jpeg
8.jpeg
9.jpeg
10.jpeg
11.jpeg
12.jpeg
13.jpeg
14.jpeg

Nohacernada.org es un colectivo curatorial integrado por Carmen Huízar y Daniela Flores Arias. Practicamos la curaduría y gestión como proceso artístico en sí mismo. Pensamos lo que hacemos como sucesos, porque tienen una temporalidad y espacialidad muy específica; como colaboraciones, ya que formamos un equipo de trabajo con las artistas invitadas. Es importante para nosotras la performatividad del antes, durante y después de la exposición. Nuestro espacio virtual funciona como dispositivo de exhibición para los sucesos online y como un archivo para los sucesos offline, para los cuales buscamos espacios físicos particulares que aporten y se vinculen con el proyecto a exhibir, ya sea por su contexto, locación o por sus características físicas.

Como parte la residencia Tiempo Compartido en el Museo de Arte Carrillo Gil, propusimos hacer evidente nuestro proceso trabajo y colaboración, aprovechando las implicaciones y recursos del museo para abrir en el espacio más ventanas a más artistas y realizar una exposición colectiva.

“Bridebed, childbed, bed of death: Lecho nupcial, lecho de alumbramiento, lecho de muerte, es el trayecto de la mujer inscrito así de cama en cama en el Ulises, de Joyce (…) Vagabundea, pero acostada (…) Como si, separada del exterior donde se realizan los intercambios culturales, al margen de la escena social donde se libra la Historia, estuviera destinada a ser, en el reparto instituido por los hombres, la mitad no-social, no-política, no-humana de la estructura viviente, siempre la facción naturaleza por supuesto, a la escucha incansable de lo que ocurre en el interior, de su vientre, de su casa.”
—Hélène Cixous

“El primer deber de una mujer escritora es matar al ángel del hogar”
—Virginia Woolf

Hacer algo de la nada es una exposición que se derivó de una serie de entrevistas que tuvimos con cada una de lxs participantes. En principio, es una proyección de sensaciones, situaciones, acciones e imágenes que suceden en el espacio doméstico. Pensamos este ejercicio curatorial como una manera de experimentar y empatizar con las narrativas y cuestionamientos de la obra que se desarrolló, (la mayoría) en un contexto de reclusión obligatoria, dentro de espacios íntimos; que a su vez han sido ocupados como estudio por la mayoría de las artistas de esta muestra.

El título de la exposición parte del ensayo de Lucy Lippard Making Something from Nothing (toward a Definition of Women ‘s “Hobby Art”) publicado en el número 4 de la revista Heresies en 1978. En este, desarrolla un análisis sobre las actitudes respecto al trabajo artístico tradicional, hecho por mujeres, así como el menosprecio a las manualidades y artesanías, siempre en contraposición con el Diseño, con el “Gran Arte” como algo masculino, así como con el buen gusto definido por la clase alta. Lippard parte este texto con la mención de un libro de pasatiempos y manualidades titulado How to make something from nothing (Cómo hacer algo de la nada) en el que un matrimonio plantea ideas y proyectos para transformar objetos caseros y basura en artefactos y decoraciones. La dedicatoria inicial del libro es “A las nadas, con ánimo de que se conviertan en algos.”

Así como el texto de Lippard, algunas de las piezas de esta muestra problematizan esta categoría de manualidad. Estos objetos funcionan como una manera de contar el tiempo con acción, similar a lo que haría un discurso cinematográfico con secuencias y escenarios. Uno de los intereses recurrentes de las artistas de esta exposición, son los referentes literarios y ven la elaboración de sus piezas como otras formas de escribir y de narrar, que se adaptan a lxs cuerpxs que las emiten.

En su ensayo, Naturaleza muerta y espacio femenino (1990), Norman Bryson señala la dicotomía que ha existido en la tradición pictórica, entre la pintura rhyparografista (que significa pintura de desperdicios o porquerías), y la megalografía, la primera corresponde a un género menor, de naturalezas muertas, del espacio interior, del oficio, de las cosas domésticas, sin importancia, que se ven por encima, del espacio femenino; la segunda al mundo exterior, el arte elevado, los hechos históricos, heroicos, el espacio masculino. Un ejemplo significativo es El Soldado y muchacha sonriendo (1658) de Vermeer, en el cual, al hombre le da la luz que entra por la ventana y todavía lleva puesto el sombrero de los grandes exteriores, enfrente de él hay un mapa, símbolo del espacio extenso del comercio que pertenece de forma exclusiva a los hombres, él se ve incómodo entrando en el espacio menor doméstico, a diferencia de ella, que está en su espacio.

Nos interesa el espacio doméstico como un lugar para integrar las ficciones con la vida cotidiana y aceptar las historias, personajes y paisajes que cada unx nos formamos para sobrellevar la soledad o la rutina. Es una provocación para jugar con la performatividad de los espacios de la casa, su transformación y posibilidades, desde la negación a asumirlo sólo como un lugar de confort o de trabajo, que se oculta o disfraza para espectadores externos. En cambio, acercarnos desde el extrañamiento y a la par de descubrir nuestrxs propios cuerpxs, revelar un espacio interno que estaba secreto; sin omitir lo ominoso y lo placentero que esto podría implicar. Queremos mostrar escenas de pesadillas, encuadres de malviajes y presentimientos, secuencias, incluso abstractas, de la sensación de estar en el interior. Darnos a la tarea de conocer y convivir con lxs personajxs imaginados o soñados que habitan en y con nosotrxs.